La liposucción elimina los depósitos de grasa locales y da nueva forma al cuerpo con mejores proporciones.
El procedimiento de liposucción reduce la cantidad de células grasas en el área deseada, cambiando el contorno corporal y evitando que el área sufra cambios nuevamente por la grasa. Las áreas más comunes para la liposucción incluyen la abdomen, caderas, gluteos y muslos, aunque se puede realizar en rodillas, brazos y espalda.
La anestesia recomendada es general o regional más sedación y, según la cantidad de áreas que se estén tratando, los procedimientos pueden demorar entre 90 y 120 minutos.
En la mayoría de los casos, la cirugía es indolora y la recuperación inicial se lleva a cabo durante 3 a 4 días, después de lo cual se usa una prenda de compresión durante otras 6 semanas.